A la desesperada
A MEDIDA que van avanzando las negociaciones para la formación de un denominado «gobierno de progreso» en Cataluña, -en el que participarían PSC, ERC e IC-, el todavía presidente en funciones de la Generalitat, Jordi Pujol, se esfuerza en defender ante su militancia las ventajas de un pacto CiU-PSC-ERC. Lo que se cuece, ni más ni menos, es la cada vez más probable salida del poder de CiU después de 23 años de poder. Esta última fase de contactos tiene algo de patética.