EL BALCÓN DEL PUEBLO
Estado trágico de la Justicia
ME CONSTA que la declaración del flamante candidato al Congreso de los Diputados por el socialismo leonés, el magistrado-juez José Antonio Alonso, ha levantado sarpullidos en la piel de sus colegas de aquí. En los de otras latitudes no importa. Definió como trágica la situación de la justicia en estos momentos. José Antonio Alonso pudo refugiarse en la demora, en los fallos detectados en la aplicación de los juicios rápidos, pero no escenificar una especie de tragedia griega. Porque no es verdad. Y tal vez sea él quien mejor conozca el percal, porque no en vano ha sido miembro del CGPJ. Sus declaraciones han llegado días antes de que se confirme la puesta en escena del segundo juzgado de lo contencioso-administrativo en León, que aliviará más de 1.300 casos que duermen en legajos. Una cifra descomunal que triplica el volumen recomendado por el órgano máximo de gobierno judicial al que pertenecía. León es una provincia que prefiere somet erse al fallo judicial antes que a la conciliación. Yo creo que la justicia, en la que me gané el pan durante una década, funciona en la actualidad razonablemente bien. Es lenta, de acuerdo. Pero ese paso asmático lo lidera el Tribunal Supremo, lo que avala la propuesta socialista de agotar la vía judicial en los Tribunales Superiores de las Comunidades Autónomas. En cualquier caso, lo vistan con terciopelo o sayón, la única solución para mejorar la admistración de justicia es: dinero, dinero y dinero. Lo demás son brindis al sol. El magistrado-juez decano de León, Juan Carlos Suárez Quiñones, acaba de anunciar la ampliación del edificio de los juzgados en 3.000 metros. Un edificio que inauguró en el 91 Enrique Múgica siendo ministro de Justicia y con el que compartí unas rodajas de chorizo babiano. Podrá albergar nuevos servicios. Entre ellos uno que estamos esperando desde tiempo ha: una Sala de lo Contencioso del TSJCyL. El otro grito jurídico sin sordina para León es la concesión de la Sección 4ª de la Audiencia Provincial, con sede en Ponferrada. Contamos con carencias, pero el estado de la justicia en León, en concreto, no es trágico. Como no fue trágico el pleno del Ayuntamiento de León celebrado ayer, al que le puso prólogo José María Rodríguez de Francisco anunciando su adiós si no se aprobaba la prórroga de dos años a Tecmed, empresa que da brillo y esplendor a la ciudad. «No quiero pasar -dijo el edil- a la historia como el concejal al que el CTR no le acepta la basura». Pese al informe en contra del secretario municipal, el equipo de gobierno dio luz verde. Los populares votaron en contra y anunciaron la presentación de recurso ante el Contencioso Administrativo. Lo dijo alto y claro el ex alcalde Mario Amilivia, que intervino por primera vez desde que cedió el bastón de mando. El pleno aprobó los presupuestos, por importe de 170 millones de euros, un 20% más que los del 2002. Los del año pasado estaban colgados en prórroga del anterior. También por primera vez, el capítulo de personal no lidera el ránking de gastos. Es como para anotarlo en el registro.