SOMOS LEGIÓN
Certezas y una hipótesis
HAY algunas cosas claras y otras son meras hipótesis. Entre las primeras están que, para el nacionalismo radical -resbaladizo concepto éste-, la mejor España es la que no existe y que, cuanto más claro y definido esté el enemigo, más sencillo resulta establecer estrategias y objetivos. Una vez claro este punto de partida, entramos en el terreno de las hipótesis. En este sentido, puede ser razonable pensar que una victoria electoral del Partido Popular favorezca a la lógica nacionalista. El PP es el enemigo conocido; duro, intransigente, un muro al que golpear. El PSOE es el enemigo por conocer, deseoso, necesitado de explorar caminos nuevos para intentar salir del túnel... sin poner patas arriba lo que todavía conocemos por España. En suma, el camino del PP sería el más cómodo para los objetivos del independentismo con orejeras. En esta hipótesis, el líder de Esquerra Republicana, Carod-Rovira, aparece como el tonto útil y necesario. La justificación a la entrevista que mantuvo en los primeros días de enero con dirigentes de ETA que cuentan con ejemplares curriculos está llena de esas buenas intenciones con las que está empedrado el infierno y destila una ingenuidad, una vanidad, o una torpeza (o todo junto), que constituyen un castigo para una mediana inteligencia. El círculo estratégico se cierra con la filtración, en tiempo y forma, del polémico encuentro. Lo demás, el espectáculo mediático, la descarada utilización electoral de este craso error para machacar al adversario, era simplemente lo previsible. Que el líder de Esquerra tenga tan escasas dotes adivinatorias resulta cuando menos chocante. Es arriesgado decir eso de que el PSOE es lo que más se parece a España y, al mismo tiempo, tener en la familia política parientes como Carod-Rovira cuya respetable lealtad a su ideario y a sus metas nunca ocultadas lo convierte también en permanente mosca cojonera. Intentar construir esa «España plural» que Zapatero propugna en estas condiciones se antoja un objetivo más que audaz, heroico. En fin, al PSOE siempre le quedará Morano, el Bierzo, y sus luchas fratricidas entre los populares. Pero quizá no sea suficiente.