Diario de León

EL BALCÓN DEL PUEBLO

Más heridas en el PP del Bierzo

Publicado por
J.F. PÉREZ CHENCHO
León

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HACE 120 años no habíamos nacido. El rey Alfonso XII inauguró la línea férrea entre León y Asturias. Era la obra mágica de su tiempo. Hoy, siglo y cuarto después, el por mes y pico todavía ministro de Fomento, el asturiano Francisco Álvarez Cascos, llegará mañana a la provincia, concretamente a La Pola de Gordón, para colocar la primera piedra de la gran perforación de la panza de la Cordillera Cantábrica. La ingeniería al servicio del progreso. No sé si traerá también una escultura de la Galería Marlborough, regentada por su nuevo amor. Puede ser. Lo cierto es que este acto político será el último de Álvarez Cascos. Y es de una extraordinaria envergadura: casi 2.000 millones de euros de inversión, 25 kilómetros de longitud de túnel y mirlo blanco de empleo en la Montaña Central para los próximos siete u ocho años. Quizá lo inaugure en su día, no sé de qué año: si en 2007 o en el 2010, el bisnieto de Alfonso XII , don Felipe, que ostentará para entonces el trono, de la mano de doña Letizia Ortiz Rocasolano, futura reina, que podrá acortar las distanias con la meseta en un santiamén: mientras regala una sonrisa a sus colegas de la prensa. Como prólogo, don Felipe inauguró ayer el Año Jacobeo 2004 en la Real Colegiata de Roncesvalles. Un acto institucional, no de Gobierno, al que asistieron los presidentes de todas las comunidades autónomas por las que transcurre el Camino de Santiago. El acto institucional con tintes de gobierno le correspondió ayer al consejero de Presidencia y secretario regional del PP, Alfonso Fernández Mañueco. Acudió a León para presidir la toma de posesión de Manuel Álvarez, ingeniero agrónomo, buena gente que dicen en el campo, como delegado territorial de la Junta de Castilla y León. Y casi sin aliento, se trasladó a El Bierzo. No sólo para dar el pésame a Eduardo Fernández, aspirante al Senado, por la muerte de su progenitor, sino para acentuar la disensión en las filas del Partido Popular. Veamos: se programó un almuerzo con los alcaldes populares bercianos al que no invitaron a los portavoces en los ayuntamientos, ni a la presidenta comarcal, Fátima López Placer, ni al secretario provincial, Ángel Escuredo. Fernández Mañueco sí estuvo escoltado por Luis Aznar, por el presidente de la Diputación Provincial, Javier García Prieto, por el nuevo delegado territorial de la Junta, Manuel Álvarez -había tomado posesión del cargo horas antes-, y por el jefe orgánico provincial, López de Benito, así como por el consejero de Fomento, Antonio Silván. Los corregidores críticos a la decisión final no se cortaron. El reproche colectivo fue de este tenor: ¿Por qué está aquí Yiyo (López de Benito), y no la presidenta comarcal, Fátima López Placer, ni el secretario provincial, Ángel Escuredo? Es como si Fernández Mañueco, en lugar de cerrar filas y curar las heridas abiertas por la selección antidemocrática de los candidatos populares, les invitara a marcharse del PP. El 14-M está llamando al picaporte electoral. El partido conservador de León no responde. Lo va a pagar caro.

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