EL BALCÓN DEL PUEBLO
El PP no pasa la ITV democrática
LOS TAHÚRES del Misissippi eran una banda comparados con los diseñadores de la campaña electoral del PP. Ya no es precampaña, es campaña descarada. El presidente del PP y del Gobierno, José María Aznar, se niega a comparecer ante la Comisión Pemanente del Congreso para rendir cuentas de por qué están nuestros soldados en Irak. Nos metió en una guerra en la que ya han caído once españoles y cinco más sufrieron una emboscada/atentado hace un par de días, con un argumento que ha resultado falso. En Irak no había armas químicas ni de destrucción masiva, sólo miseria. Los presidentes yanki e inglés han blanqueado, o lo han intentado, sus mentiras en los respectivos parlamentos. El nuestro pasa. Quizá es que sólo responde ante Dios y la historia. Por cuarta vez, ante el clamor unánime de la oposición, el PP ha utilizado su mayoría absoluta para ningunear a la democracia. Es muy grave. Y muy grave es también que el presidente del Gobierno, que todavía lo es, se dedique a inaugurar obras que ni siquiera han comenzado, del brazo del ministro de Fomento, Álvarez Cascos. Como los dos se van, protagonizan estos actos surrealistas. Ayer inauguraron una nueva pista en el aeropuerto de Barajas que no estará operativa hasta, como mínimo, dentro de un par de años. Sin embargo, ya está adornada con tres esculturas de la galería Marlborought, regentada a la sazón por el nuevo amor de Cascos. Las pagamos todos. La desvergüenza alcanza cotas insufribles. No es soportable tanta mansedumbre de los ciudadanos. Por otro lado, el candidato del PP a la presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, se niega a un debate con el aspirante del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero. Es una estafa democrática. Debería ser obligatorio. Pero la propaganda es mucha. Y toda, o casi toda, está al servicio del PP. Mariano Rajoy, o los directores de su campaña, no sólo hacen ascos al debate, sino que el propio candidato de la gaviota, desde hace dos semanas, no admite preguntas en sus ruedas de prensa o comparecencias ante los medios informativos. Podría mandar las cintas, vídeos y fotos hechas. La instrumentalización es suprema. Y para remate de todo, aún queda el recurso de TVE, La 1, con Urdaci como madraza azul. Un periodista que sonroja a la profesión. Un periodista que ha sido condenado por manipulador, al que no se ha cesado y se mantiene como jefe de informativos de la campaña electoral. A Urdaci le pagamos todos, pero él sólo sirve al Gobierno y al PP. Los ciudadanos/as asisten impasibles al tormento. Cuando lean este balcón se limitarán a asentir lo que diga el listillo e intoxicador de turno: el autor es de izquierdas. ¡Y una mierda!. El autor, que soy yo, y rubrico cada día lo que escribo, no soporta el grado antidemocrático al que estamos sometidos. Lo digo con rotundidad: El PP, que por cierto, ayer su Comité Ejecutivo Nacional aprobó por unanimidad el programa electoral sin tener el documento, no pasa la «itv» democrática ni en Burundi. Bien me gustaría otro discurso, pero es imposible.