Diario de León
Publicado por
JAVIER TOMÉ
León

Creado:

Actualizado:

AUNQUE entre mis virtudes o defectos no se cuente precisamente un exceso de sentimiento patriótico, la fibra moral demostrada en Madrid y por extensión en todo el país tras el monstruoso crimen del 11-M, proporciona cierto bálsamo de consuelo ante este dolor de tamaño sideral. Lo único bueno que puede decirse del triste día en que la Cibeles se vio envuelta en un crespón negro de luto, cuando la realidad terrorista mandó, apretó y hasta nos ahogó, es que la ciudadanía, la gente rasa de a pie, supo estar a la altura de las circunstancias. El despliegue de solidaridad derrochado por los madrileños pone en evidencia que, según dijo el entonces presidente Aznar, «somos una gran nación». Y ello, como han evidenciado los votantes en las urnas, incluye el rechazo a las mentiras y manipulaciones que han sido la forma de gobierno durante los últimos tiempos -indescriptibles los cambios en la expresión facial del ministro Acebes a golpe de hipótesis, insultos, invenciones y auténticas realidades-, pero ahora es el momento de ensalzar el coraje del puñado de héroes anónimos que supieron sobreponerse a la estremecedora catarsis de dolor, dando toda una lección de generosidad y hidalguía. Sanitarios, bomberos, policías, psicólogos y hasta taxistas, lograron vencer por puro instinto las inevitables crisis de pánico, reafirmando el compromiso del pueblo con los valores de la libertad y la justicia. Un empeño común que ratificaron el día siguiente los millones de ciudadanos que se echaron a las calles, dejando claro que si bien el país va a quedar marcado para siempre por la tragedia, nunca nos rendiremos ante la sinrazón de los fanáticos étnicos o religiosos. Una declaración de orgullo y afirmación colectiva que se resume en dos palabras. ¡Mucha España!

tracking