LA VELETA
Una España mejor
EL PSOE ha sellado un contrato con los ciudadanos: Cumplir su programa. Su líder ha realizado una afirmación que le honra: Los españoles quieren políticos que les digan la verdad. Con independencia de cuales han sido las causas directas o indirectas de la victoria socialista en las elecciones del 14-M, esos dos vectores, el compromiso con los electores y el cumplimiento de la palabra dada, van a constituir las variables fundamentales para juzgar la labor del gabinete del Partido Socialista a lo largo de la próxima legislatura. Por lo que se refiere a la economía, el nuevo Gobierno tiene que dar una respuesta realmente contundente a las exigencias de sus votantes. Aunque no todas las propuestas programáticas del Partido Socialista son cuantificables, algunas de las más emblemáticas sí lo son. El incremento de la financiación de las universidades hasta el 1,5 por ciento del PIB cuesta unos 3.600 millones de euros; la construcción de 89.000 viviendas al año de protección oficial a 100.000 euros cuestan 8.558 millones de euros; la elevación del gasto público en cultura hasta el 0,4 por ciento del PIB 2.293 millones de euros; dotar de un ordenador a cada dos alumnos importa 1.112 millones de euros; el incremento del presupuesto de justicia 2.345 millones de euros; la atención a las personas dependientes costaría a las arcas del Estado 5.956 millones de euros; la subida de las pensiones mínimas, por viudedad y no contributivas costaría unos 10.303 millones de euros. La suma total de las promesas de gasto planteadas por el Partido Socislista es de casi 80.000 millones de euros, esto es, el 10 por ciento del PIB. Eso sin contar los costes de la reforma fiscal pero esa ya es otra historia. Además un poco de déficit no importa porque, de momento, las arcas están llenas. José Luis Rodríguez Zapatero tiene la obligación moral y política de alumbrar esa nueva España que desean los casi once millones de ciudadanos que con decisión y entusiasmo le han dado una mayoría para el cambio. Esto implica un giro radical en la estrategia interna, externa y económica desplegada por el PP desde 1996 y sin duda alguna sus resultados serán coherentes con el lema socialista para las generales: «Merecemos una España mejor».