AL DÍA
Cabeza de turco
AYER fue juzgado el primer soldado acusado de practicar torturas a prisioneros iraquíes; el reo, Jeremy Sivits, de 24 años, fue declarado culpable, por lo que puede ser condenado a un año de cárcel. Pocas veces fue más pertinente la expresión «cabeza de turco» para indicar que la responsabilidad de las torturas ha sido exigida a persona equivocada: es impensable que un soldado se tomara la libertad de tales excesos sin haber sido aleccionado por un superior, que a su vez obedecería consignas de más arriba.