AL DÍA
Terrorismo y poder
LA PRUEBA más evidente de la degradación de la situación iraquí se obtiene del hecho de que ya no son noticia los grandes atentados que dejan tras de sí la secuela irreparable de docenas de muertos. Ante esta inquietante escalada, que consigue importantes objetivos -el terrorismo ha conseguido ya paralizar la producción de crudo-, la gran incógnita estriba en si las nuevas autoridades serán capaces de controlar la situación después de que tenga lugar la transferencia de soberanía.