AQUÍ TE ESPERO
Para todos los públicos
SE ACABARON. Aquí no hay «Pobre de mí», pero también se acabaron las fiestas. El buen tiempo ha propiciado el éxito, pero de cualquier forma creo que también ha sido importante la dispersión de escenarios. Con la cantidad de gente que se echa a la calle, es mejor no concentrar la oferta, porque si no la ciudad se colapsa. Y eso parecen haberlo entendido a la perfección los organizadores de Fiestas. Por citar un ejemplo, el viernes en muy pocas horas se podía escuchar jazz con Cova Villegas en el patio de la Cárcel Vieja (mucho mejor el marco que el andén de Feve y con más éxito de público. Habrá que poner más sillas en sucesivas ediciones, igual que en San Marcelo), detrás de Botines había música de países europeos, en San Marcelo actuaba el Son del Cordel, si seguías hacia la plaza del Grano podías escuchar rock en Otros Mundos Pop o marchar de allí para bailar en la verbena de Eras de Renueva. Y como guinda del pastel Sergio Dalma llenando la plaza Mayor, aunque eso no fue nada comparado con Mago de Oz al día siguiente, que la abarrotó. Pero, con ser unos actos para todos los públicos, porque cada uno podía escuchar la música que más le guste, también fue un acierto la Expo Joven a orillas del Bernesga, siempre con animosos participantes a cualquier hora. Pero si me tengo que quedar con un acto, a riesgo de que me llamen nostálgica, me quedo con el partido que jugaron el sábado en el Amilivia los veteranos de la Cultural contra los del Barcelona. En las gradas del nuevo Antonio Amilivia se congregaron un par de miles de personas que disfrutaron de lo lindo viendo las evoluciones de jugadores que en su día lo dieron todo por sus equipos y que ahora, con varios años más y algunos kilos siguen demostrando que quien tuvo, retuvo. Un disfrute y una busca del tiempo perdido cuando se escuchaba a los aficionados volver a repetir nombres que hicieron historia. Memorable.