Diario de León
Publicado por
JUAN F. PÉREZ CHENCHO
León

Creado:

Actualizado:

TODO lo que empieza por la condicional «si» es inútil. Sólo se salva la sidra, según tesis de un amigo que no es asturiano, ni barrigón, ni falampo. Otro amigo me abre más el abanico: también se salva «Sissí», que era hermosa como una diosa griega, y sifón, que ayudaba a dar el toque exacto al vermú campesino tras la misa dominical. A los procuradores de Castilla y León no les dio tiempo a tomar el vermú anteayer. Les metieron con calzador, en una sola jornada, el debate sobre el estado de la Comunidad. Un debate que no fue tal. Ya alerté en su víspera lo que luego fue cruda realidad. Se conmemoraba la fiesta de San Pedro, día grande en varias localidades regionales para contribuir a empequeñecer la sesión. El presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, no nos dijo cómo está la Comunidad ni cómo ha evolucionado en el último año. Al contrario. El principal objetivo de estos debates es que el presidente exponga en la Cámara qué ha hecho su ejecutivo durante el año, haga balance de la labor realizada y de los objetivos que antes se fijó, cuáles se han cumplido, cuáles no, y por qué. Por ahí debía tirarse del hilo político y de gestión. Y no fue así. Juan Vicente Herrera hizo una propuesta de futuro como si estuviera presentando un programa electoral. No rindió cuentas del último año. Y ese era el «corpus» de la sesión plenaria. Pero, además, esa propuesta de programa electoral está amañada y se ofrece como si fuera una oficina de reclamaciones ante el Gobierno central. Es la consigna telegrafiada desde la dirección de la calle de Génova: convertir a los gobiernos autonómicos que controlan en auténticas oficinas de reclamaciones ante el Gobierno central. Ya han dado pruebas, como el plante a la ministra de Educación. La Junta de Castilla y León está cumpliendo la consigna a rajatabla. Y propone, sin pudor, que de esa estrategia sean cómplices los demás grupos políticos. Bueno, antes había tres: populares, socialistas y leonesistas. La fragmentación de los últimos -son dos y no se llevan- invita al escepticismo. La Junta de Castilla y León, durante los ocho años de gobierno de José María Aznar, no elevó ni una sola vez el tono reivindicativo. Ha concluido el debate sobre el estado de la Comunidad y seguimos sin saber qué es lo que piensa en realidad Juan Vicente Herrera y su gobierno y por qué Castilla y León permanece a la cola de los índices socioeconómicos de España y de Europa Occidental. Seguimos sin saber por qué Castilla y León, con excepción de Valladolid, sigue despoblándose y nuestros jóvenes mejor preparados buscan otra mejor aurora en otras latuitudes. No dijo nada de esos temas ni por qué la Junta de Castilla y León no tiene ningún proyecto para combatir esas lacras. Un debate de este tipo, o se hace en serio y con rigor, o lo mejor es no hacerlo. De paripés propagandísticos estamos todos hasta las orejas.

tracking