AQUÍ Y AHORA
El papel de las minorías
UN FENÓMENO que debería hacer reflexionar en serio al PP es la unanimidad de todos los demás partidos contra su estrategia y contra su comportamiento general de los últimos años y también de los últimos meses, al tiempo que los mismos partidos se muestran generalmente complacientes con el PSOE, su Gobierno y su presidente. ¿Piensan en el PP que todos le tienen manía, como decían los niños malos en los colegios de mis tiempos? ¿No será más bien que existen razones objetivas para que esto ocurra? El PP se queda dramáticamente sólo demasiadas veces como para pensar que ocurre por casualidad o porque le tienen manía. Los partidos minoritarios se encuentran a gusto en la presente situación, y no sólo los que, como IU y ERC, están en el apoyo estratégico del Gobierno de Zapatero. El talante de los nuevos gobernantes y las grandes decisiones tomadas hasta el momento han sido y son de su gusto, a veces de manera resonante, como fue la retirada de las tropas de Irak. Casi siempre se encuentran al lado del Gobierno y frente al PP. Se ha demostrado que eso del respeto al pluralismo y a las minorías no eran simples palabras y los pequeños partidos lo perciben perfectamente y obran en consecuencia. Esquerra agradece que le hayan sacado del infierno en el que les metió Aznar. IU se siente, sobre todo Llamazares, respetada, pese a su pequeñez parlamentaria. CiU se percata de que no hay color entre el trato que recibe del PSOE y el que recibía del PP. El PNV, ni lo cuento. El BNG, tres cuartos de lo mismo. CC se adapta perfectamente a la nueva situación. Y lo mismo cabe decir de las minorías más minoritarias, como la Chunta de José Antonio Labordeta, EA o Nafarroa Bai. Sienten todos ellos que todos tienen un papel y un lugar en la democracia y sólo eso les predispone a favor del partido y del Gobierno que lo ha hecho posible. Y saben que se contará con ellos para todo, especialmente para el proceso de reforma de los estatutos de autonomía de las regiones y nacionalidades del país.