Diario de León
Publicado por
JULIA NAVARRO
León

Creado:

Actualizado:

PUES NO, no lo entiendo. No entiendo que nuestro presidente de Gobierno, tan laico él, decida crear una fundación para financiar a las religiones minoritarias. Me parece que el señor presidente debería de ser más respetuoso con el dinero de los demás, es decir con el dinero de nuestros impuestos. A mi me parece que en la carrera de ser políticamente correcto los gobernantes cometen errores inexplicables, claro que muchas veces lo hacen con pólvora ajena, es decir con el dinero de los contribuyentes. No se a que viene fomentar las religiones minoritarias si el nuestro es un Estado aconfesional, si nuestro presidente le ha declarado la guerra a la Iglesia Católica, que al fin y al cabo es parte de nuestras señas de identidad históricas. Una cosa es la libertad de culto consagrada por nuestra Constitución y otra cosa es ponerse a fomentar confesiones religiosas. Me pregunto si Zapatero es solo anticatólico, y ahí termina su laicismo, porque de lo contrario es difícil de entender que los españoles tengamos que sufragar los gastos de otras confesiones religiosas. Es más, el señor presidente debería de permitir que los ciudadanos decidan si quieren que su dinero vaya o no a esas confesiones. Personalmente tengo mucho respeto a las creencias de los demás, pero no quiero financiarlas. No quiero financiar una religión que no respeta los más elementales derechos humanos de las mujeres. No quiero financiar una religión que tienen declarada la guerra santa a los infieles, es decir a usted y a mí y a todos los que no creemos en su mismo dios. Si tengo que dar dinero a una confesión religiosa prefiero hacerla a aquella sobre la que se asientan nuestras raíces, o por la que somos como somos. Puestos a meter el dedo en el ojo a la Iglesia la jugada del gobierno y de nuestro laico presidente, consiste en querer equiparar a las religiones minoritarias con la mayoritaria, a religiones que nada tienen que ver con nuestro modelo de sociedad, si no que quieren acabar con ese modelo de sociedad. La religión es un asunto que pertenece al ámbito privado, y lo que no puede ser es que este gobierno haga lo imposible por demostrar y fastidiar a la Iglesia Católica y sin embargo se deshaga en almíbares con otras confesiones. Eso sí, en la declaración de la renta el señor presidente podría poner una casilla donde el ciudadano haga una aportación a la confesión religiosa que quiera, y no cargar sobre las espaldas del contribuyente esos tres millones de euros. Visto lo visto, tengo la impresión de que el laicismo de nuestro presidente solo se refiere a la Iglesia Católica, veo que cualquier día de estos termina poniendo clases de otras religiones en la escuela pública. Y si no al tiempo.

tracking