Una alianza razonable
EL APOYO de la Liga Árabe a la denominada «Alianza de Civilizacines» podría facilitar la creación en Naciones Unidas de un Grupo de Alto Nivel que impulsara tan alianza, que debería servir para engendrar lazos de comprensión y de vinculación intelectual entre los mundos islámico y occidental, entre los que se ha alzado el fanatismo radical de los extremistas. La idea es, sin duda, tan razonable como obvia, y por ello mismo tardará en materializarse en frutos concretos, pero no resulta legítimo desacreditarla por demasiado simple, o por pura rivalidad política. Con claridad, el mundo necesita, además de recuperar el multilateralismo y el prestigio de las instituciones supranacionales, un esfuerzo intelectual de comprensión y tolerancia entre todas las culturas.