¿Qué hemos hecho?
Me dirijo a usted, como Defensor del Pueblo, ante la indefensión más absoluta en que estamos los españoles por parte del Estado, del Gobierno, de los tribunales y de los jueces, frente a los ataques del nacionalismo racista y xenófobo; ante la pasividad de todos los poderes del Estado frente a la desobediencia de una parte de quienes se sirven del Estado para destruirlo y, desde una posición ilegal e injusta, validar por la vía de los hechos consumados acuerdos ilegales desde la raíz, aprobados con el apoyo imprescindible de un partido ilegalizado como HB. ¿Dónde está el estado de derecho al permitir que unos pocos españoles se rían de las leyes y de las sentencias de sus jueces? ¿Qué hacen los órganos judiciales que no defienden ni hacen ejecutar sus sentencias? Le suplico haga las diligencias oportunas para defendernos de este golpe de estado encubierto desde las mismas estructuras del Estado, por culpa de la desidia, la indolencia y, tal vez, el perjurio de los dirigentes políticos, porque todos ellos se comprometieron bajo juramento a guardar y hacer guardar la Constitución de todos los españoles. ¿Habrá que esperar a que un nuevo alcalde tome las riendas de una proclama, no ante una potencia extranjera, sino ante los legítimos poderes incapaces de defender lo que se les ha encomendado? ¿Es tan vergonzoso y humillante pertenecer a una patria que se llama España como para que nuestros políticos no la defiendan con orgullo? ¿Por qué no salen a la palestra los verdaderos intelectuales? El Presidente tiene la obligación política y moral de defender lo que se le ha encomendado y no puede esconderse. No son suficientes al talante y la sonrisa ante el caos que se avecina. Me dirijo a Usted, como Defensor del Pueblo, para que nos defienda de los ataques de quienes, como hienas, están al acecho de su presa, España, para descuartizarla alevosamente. Soy un español de la calle, pero permítame que con toda humildad me apropie de las sencillas y rotundas palabras de Zola: Yo acuso. Francisco Hernández Jiménez (Madrid). Francisco Mendaña llama diciendo: «Como ciudadano de León creo que es una obligación, no sólo un derecho, hacer un comentario. No quiero ser ácido sobre la situación de la nieve. Es verdad que es una de las nevadas más grandes de los tres últimos años, pero bueno, queda de manifiesto que el Ayuntamiento no tiene los medios suficientes. Por ejemplo, no nos cabe a los ciudadanos en la cabeza que no haya un tipo de pala que, según alguien comentaba, se pudiera aplicar a estas máquinas que limpian las aceras. Como mínimo, que se pudiera aplicar un sistema de echar cloro. Pero eso no soluciona nada en una nevada tan grande como esta, porque el efecto de la sal, que vale cuando hay poco, se filtra hacia abajo y entonces se crean con la helada las placas de hielo. Se está poniendo en peligro la seguridad y la integridad de las personas. Esto es muy serio. Que una persona se rompa una pierna o no pueda salir de casa... Creemos que hay otra cosa que no es oportuna: que unos partidos y otros se empiecen a echar que si la culpa es... Los partidos, todos, tienen una obligación que es mirar por el bien de los ciudadanos, unos como oposición, los otros como equipo de gobierno... Lo único que pueden hacer, es su deber, no sólo su derecho, es evitar las controversias, hacer sugerencias y pactarlas. Y si hace falta hacer una inversión grande. Y eso es elemental, que lo podían haber hecho desde el primer día. Bueno, nada más, esperemos que entre todos, esto que nos coge por sorpresa, que no lo sea tanto. Porque el invierno no se lo come el lobo nunca. Muchas gracias». Marcos (En la edición digital diariodeleon.es).