Diario de León
Publicado por
MANUEL ALCÁNTARA
León

Creado:

Actualizado:

SÓLO POR INTUICIÓN, palabra que el diccionario define como percepción clara, íntima, instantánea, de una idea o una verdad tal como si se tuviera a la vista, me di cuenta de que eso del tres por ciento que los constructores catalanes se veían obligados a pagar era una exageración al revés: jamás han sido tan comedidos los comisionistas, ni en Catalunya ni en cualquier otro lugar de la varia España. Puestos a pedir por esa boca insaciable piden más, incluso mucho Mas. Sabemos perfectamente, desde Leibniz, que la intuición es un camino de conocimiento, aunque sus vericuetos sean casi siempre indemostrables, y todos sospechábamos que los constructores pagaban porcentajes más altos. Los golfos encargados de recaudar dinero para sus respectivos partidos políticos no se paran en barras, ni siquiera en las de las rejas de la cárcel, para acumular dinero. La sobrecarga del precio de las obras es como un impuesto que se acepta no sólo de mala gana, sino de pésima gana, pero que hay que admitir. Por mera intuición, dijimos que el tres por ciento nos parecía una cantidad muy comedida y la virtud de los chantajistas nunca ha sido la prudencia. Los hechos y los cohechos han venido a darnos la razón una y otra vez. Ahora ha aparecido en las páginas de la prensa un constructor que declara al fiscal que pagó comisiones del veinte por ciento a la Generalitat, con lo que a él le hubiera gustado pagar sólo el tres. Las obras, que no se olvide, le fueron adjudicadas a este empresario durante el último gobierno de Convergencia i Unió. «Lo que ha salido en la prensa es sólo el iceberg», asegura su abogado. Por desgracia, la comisión investigadora se va a dedicar con preferencia a husmear las causas del accidente del Carmelo y, después, cuando tenga tiempo y ganas, si es que alguna vez llega a tenerlas, incluso intentará averiguar los casos de corrupción. Encubren nada menos que la subvención de los partidos políticos y ya se sabe que «enfermo que enjuaga, algo traga».

tracking