EL PAISANAJE
Firme aquí
NO VEA usted cómo ha mejorado el talante de la Benemérita en el primer año del nuevo Gobierno. Antes cogías el coche y calculabas el presupuesto: tanto para la revisión de las bujías, lo otro para gasofa hasta Benidorm, una pizca para el café y miccionar a la altura más o menos de Chinchilla, desgaste de ruedas, líquido de frenos y del hígado y, por último e impepinable, 300 euros si te topabas con el picoleto Antonio David, el marido de la Rociito, que vivía de eso y, además muy bien. Casi nunca fallaba. De las huelgas que uno ha tenido que soportar en plan daños colaterales sin duda la más simpática es la que ahora está llevando a cabo la Guardia Civil, que se niega a poner multas en las carreteras, limitándose a amonestar a los conductores. Al parecer los agentes reivindican sueldos dignos en vez de pluses de productividad por tirar de libreta y joder al prójimo. Parece una bobada, pero lo que el Estado recauda al año en multas son 33.000 millones de las viejas pesetas. El cupo es el cupo. Da gusto ahora. Te para un motorista por no llevar el cinturón de seguridad y, en vez de acojonarte con un «firme aquí, son 200 euros» te reconviene con «le aviso, señor, que lleva la bragueta abierta, así que ándese con cuidado». Luego se lleva la mano a la visera, mira a la señora y dice que sigas. La huelga de bolígrafos caídos de la Guardia Civil es seguramente el mayor avance social que ha conseguido Zapatero desde que llegó a La Moncloa. Convendría hacer una recogida de firmas ahora que salen gratis. Por solidaridad que no quede. Resistid, machos, a ver lo que dura. Y que no os dé el mono .