EL BALCÓN DEL PUEBLO
Derecho a disentir
MIGUEL Hidalgo es un magnífico columnista. Le leo siempre, aunque haga sus reflexiones en la otra orilla empresarial. En la última comparecencia, de ayer mismo, habló del doble fracaso de la macromanifestación del pasado sábado. Denunció la hipocresía y la manera insincera, con la idea de libertad. Hay otro Miguel Hidalgo que no escribe, pero habla sin trabucarse y teniendo claros los conceptos. No dice tonterías. Predica con la gestión. Es el corregidor de Villaquilambre. Llegó al sillón municipal tras un órdago de farol del anterior corregidor, Lázaro García Bayón. Asumir la responsabilidad le ha costado que el PSOE, por esos ruines acuerdos entre bambalinas, le expulsara del partido. También la ejecutiva local socialista de la agrupación local de Villablino ha sido fulminada. Parece que el derecho a disentir, consagrado en la Constitución, no tiene una sola rendija abierta para entrar en los salones del poder orgánico. La situación política y orgánica en Villablino no puede ser en estos momentos más confusa y desconcertante. En especial para los militantes socialistas, que no entienden qué está ocurriendo. A bote pronto, parecen claras algunas cuestiones. La primera y fundamental, que fue un error que la corregidora, Ana Luisa Durán, arropada por los secretarios generales de las Ejecutivas Provincial y Regional, Miguel Martínez y Ángel Villalba, firmara un convenio con la MSP. Bueno, no; ése no fue el error. El error está en no haber informado previamente al equipo de gobierno municipal y al comité local del PSOE. Sin entrar a valorar el fondo del asunto del convenio rubricado, por desconocerlo, parece evidente que ha existido una falta de información que no se justifica. Sobre todo porque Villablino cuenta con una alcaldesa nueva y un equipo de gobierno en minoría. Necesita más apoyo social y más transparencia. Debo rotundizar que, a pesar de todas las ensoñaciones y propagandas, en Villablino sigue sin haber más futuro y puestos de trabajo que los proporcionados por la minería, incluida la de cielo abierto. Todas esas alternativas que se barajan son como cartas a los Reyes Magos que nunca alcanzarán a emplear ni al 10% de los trabajadores de la minería. Ahora bien, precisamente por la gran sensibilidad que existe en Villablino con estas cuestiones, la firma del convenio exigía mucho más tacto, información, transparencia y explicaciones previas. De igual manera, ha sido absolutamente sorprendente e incomprensible que el comité local se haya enterado por los periódicos. Y cuando han mostrado su disgusto, llegue la Ejecutiva Provincial con la navaja y les corte el cuello. En lugar de reunirse con el comité y dar explicaciones, les ha respondido con expedientes disciplinarios, propuestas de expulsión y nombramiento de una Gestora. Nadie podrá sostener que haya sido un modelo de relaciones democráticas. El PSOE de Villablino es una de las principales agrupaciones locales de la provincia. Lleva muchos años padeciendo la mala suerte con algunos dirigentes y situaciones. Casi siempre por méritos propios. Pero en esta ocasión la crisis se la han provocado desde fuera, desde la Ejecutiva Provincial y sin más explicaciones. El PSOE está desbarrando en Villablino igual que el PP en El Bierzo.