EN POCAS PALABRAS
Ejército, paz y responsabilidad
CIERTAS FUERZAS políticas exhiben estos días su veta antimilitarista cuando los hechos cruentos y trágicos demuestran que las milicias destacadas en zonas conflictivas están allí precisamente porque los grandes valores democráticos no pueden implantarse mediante la simple persuasión. No tiene sentido ampararse tras una visión idílica del mundo y de las relaciones internacionales para negar que los ejércitos siguen teniendo un papel disuasorio y activo en la defensa de las libertades. España está presente en Bosnia o en Afganistán para defender por la fuerza una cierta idea del mundo y de la convivencia. Y así lo admitimos quienes no vivimos embelesados por la idea utópica de un cierto pacifismo que, en la práctica, encubre una clara dejación de responsabilidad.