CANTO RODADO
Un lazo para el alcalde
A Mario Amilivia, alcalde de León, le pilló desprevenido el lazo blanco que ayer le prendió en la solapa Maite Arias, responsable de servicios sociales de Cruz Roja. Salía el primer edil del acto de presentación del nuevo programa para la protección de mujeres víctimas de la violencia, en cuya implantación, una vez más, la Policía Local es pionera. Con ánimo protector, casi paternalista, y muy profesionalmente, Martín Muñoz, intendente jefe, expuso las ventajas del nuevo programa para garantizar la seguridad de las mujeres con orden de protección en León, 214. Bienvenida sea la tecnología si sirve, con la coordinación policial y judicial adecuada, para no tener que lamentar ninguna tragedia. Ayer no era un día cualquiera. El 25 de noviembre es la fecha reconocida internacionalmente para recordar al mundo que es urgente erradicar la violencia hacia las mujeres, una lacra sustentada en la desigualdad entre hombres y mujeres. Las 56 víctimas mortales del 2005 fueron recordadas ayer con otras tantas rosas blancas y violetas en el Instituto de la Mujer. Pero el alcalde no tiene a nadie en su equipo que le ponga un lazo blanco, ni que, en un día como ayer, asuma la responsabilidad de explicar a la sociedad qué medidas complementarias al programa de protección policial se van a adoptar en el nuevo plan de igualdad del Ayuntamiento. Las asociaciones que trabajan con las víctimas lo hubieran agradecido. El lazo blanco es un símbolo, es una forma de protesta y de solidaridad con las víctimas; como dijo el alcalde, lo que hay que cambiar es la mentalidad con educación.