EL BALCÓN DEL PUEBLO
Dos temas de interés
DOS TEMAS se han colado sin ruido, limpiamente, en este balcón . El día de ayer, que fue casi una bendición soleada del invierno, invitaba a abrir los cuarterones de par en par. Los dos temas se me antojan interesantes. Y quiero abordarlos. Se trata de la línea de alta tensión Lada/Velilla y del soterramiento del tren a su paso por León y San Andrés del Rabanedo. Vayamos con el primero: el trazado de la línea eléctrica. El gobierno asturiano, por boca de su consejero de Industria, sigue sin acertar en el tratamiento del trazado. Ni los responsabes del ejecutivo del Principado, ni la compañía Red Eléctrica Española (REE), han sabido explicar con el detalle exigible la necesidad de esa línea, las correcciones al impacto ambiental, las compensaciones a los ayuntamientos y los trazados alternativos con sus ventajas e inconvenientes. Llevan doce años jugando a la pita ciega y, hasta ahora, lo cierto es que no dan una en el clavo. Cometen error tras error. El más clamoroso: Todavía no han entendido que, además de llegar a acuerdos con la Junta de Castilla y León, tienen que entenderse con los leoneses a través de sus instituciones, empezando por la Diputación Provincial. Este error del gobierno del Principado de Asturias no sólo se produce en el proyecto de la línea de alta tensión Lada/Velilla. Hay otros muchos ejemplos. Citaré tan sólo el diseñado para la estación de esquí adosada a la estación invernal de San Isidro. Parece elemental en este punto recordar al gobierno asturiano que antes de lanzarse a proyectos de su interés, pero con importantes costes para los leoneses, deben convencernos de la necesidad, de la conveniencia y, también, claro está, de cuáles son las contrapartidas. Por una razón que asumimos todos: eso es tan conveniente como los acuerdos que se firmen en Madrid o Valladolid. Y segundo tema: La propuesta de la Unión del Pueblo Leonés (UPL) de soterrar seis kilómetros de vía férrea en lugar de los ochocientos metros previstos actualmente. Obviamente, a todo el mundo le va a parecer mejor esta propuesta. Pero ya se sabe que lo bueno es enemigo de lo mejor. Y que los presupuestos existen porque hay limitaciones económicas. En todo caso, si la propuesta de la UPL, avalada por el arquitecto Óscar García Luna, es prácticamente inalcanzable por ambiciosa, sin embargo tienen razón en que los ochocientos metros son algo escasos. Mantienen algunos tramos en San Andrés del Rabanedo y en León que podrían incrementar el espacio previsto para soterrar. Ahora bien, de todas las maneras, hay que reconocer que lo más importante con la llegada del Ave en el 2.008, el soterramiento de 800 metros como mínimo, y la construcción de la nueva estación, van a ser factores decisivos para un salto cualitativo de la ciudad de León. Habrá un antes y un después de la ciudad. Y, sobre todo: la desaparición del gran dogal del barrio del Crucero -léase paso a nivel- dejará de formar parte de los sueños de los viejos habitantes de ese barrio ferroviario. Y también de todos nosotros.