EN BLANCO
Centenario
A LO GRANDE. Así ha empezado, en el aspecto musical, la celebración del centenario de este periódico que ahora mismo tienen entre las manos, testigo vivo y directo durante un siglo del movimiento del mundo, su época, las corrientes ideológicas y estéticas que han muerto y han nacido: las ciencia, las artes, las formas religiosas y hasta los avatares deportivos de una provincia demasiado replegada sobre sí misma. Porque fue el gran Amancio Prada, uno de los máximos emblemas culturales leoneses, el encargado de poner música al redondo cumpleaños de un medio de comunicación empeñado, según dijo el propio Amancio, en transmitir ilusión. Mucho ha corrido el río de la vida a lo largo de tantos años y el Diario de León, fiel al devenir de los tiempos, se ha transmutado desde la hoja parroquial de los inicios, tal como era motejado despectivamente por sus rivales ideológicos, a un ejemplo de periodismo libre e independiente que defiende la pluralidad de pensamiento como uno de sus valores principales. Código ético que ha convertido al Diario en referencia ineludible del solar patrio leonés, pero sin volver nunca la espalda a otros contenidos foráneos y a esa revolución tecnológica derivada de la Red de redes. El centenariazo del periódico estará jalonado por una serie de actos y publicaciones de auténtico lujo, en las que repasaremos junto a los lectores la historia menuda y mayúscula de una tierra, la nuestra, que pese a quien pese tiene auténtica denominación de origen. No en vano el Diario de León es un conjunto polifónico trufado de información, reflexión y, sobre todo, mucho corazón. 1397124194