Ladrones de guante blanco
EL FINANCIERO De la Rosa ha sido condenado a cinco años por el caso Torras, la apropiación indebida de unos 300 millones de euros y su cómplice Manuel Prado y Colón de Carvajal, a un solo año de prisión. En ambos casos, no consta que haya sido restituido lo que se sustrajo ilegalmente. Y la liviandad de las condenas requiere una reflexión porque no es equitativo que estos ladrones de guante blanco que cometen tan espectaculares expolios sean tratados con tanta delicadeza. El mensaje que la Justicia transmite con estas sentencias resulta sencillamente perturbadora y redunda en su descrédito, toda vez que es manifiesto que sigue siendo verdad el lacónico dictamen de Valle Inclán: «En este país, se puede robar un monte pero no se puede robar un pan».