AL DÍA
Días, semanas, meses
HABRÁ alto el fuego en Líbano, pero nadie parece saber cuándo y la fecha es objeto de una fuerte especulación política y militar: Washington establece el calendario previsible según las necesidades del Estado Mayor israelí y tiene la llave al respecto. La diversidad de criterios es, en ese registro, deliberada, pero se puede anotar una discrepancia poco explicable entre la secretaria de Estado de EEUU y el gobierno de Olmert, hasta el punto de que si no hay llamamiento al cese del fuego este fin de semana, se podría concluir que Condoleezza Rice no ha sido atendida o que una cosa es la secretaría de Estado y otra la Casa Blanca. Hablando el martes para la TV pública norteamericana, Rice fue clara: «Obviamente, estamos hablando de algunos días, no de semanas». El primer ministro israelí afirmó ayer que «se combatirá hasta el despliegue de una fuerza internacional», y el viceprimer ministro Simon Peres dijo en Washington que «hay para semanas o meses». El argumento final para escoger entre días, semanas o meses es, claro está, que la fórmula acordada por el Consejo sea la adecuada para el común interés americano-israelí, sobre todo una garantía de que la futura fuerza internacional tenga la facultad de combatir y/ o desarmar al Hezbolá. Una posición de principio que casa muy mal con la expresada por varios gobiernos europeos, el español incluido, para los que su participación en la fuerza dependerá de que tenga mandato de la ONU, sea aprobada por el gobierno libanés y se aceptada por todas las partes.