LA VELETA
El calambrazo
EL SECTOR eléctrico vive momentos de alta tensión. La adquisición en unas horas por Acciona del 14% del capital de Endesa, a la espera de alcanzar hasta el 24,9%, ha dado un calambrazo a la alemana E.ON. Como en tantos negocios de altos vuelos, en este aparece en primera fila Emilio Botín, presidente patriarcal del banco Santander. Los protagonistas de la situación serían, junto a Botín, la familia Entrecanales, mayoritaria en Acciona, y Pizarro, presidente de Endesa. Como figuras complementarias se añaden la Comisión Europea, que ayer daba un bastonazo a nuestra Comisión Nacional de la Energía (CNE), y la propia E.ON, que no pudo disfrutar plácidamente de los efectos, para ella beneficiosos, del bastonazo de Bruselas a la CNE. Aunque el Gobierno español parece no caber en sí de gozo, todos sus portavoces aseguran que permanece al margen de esta operación mercantil. Solbes llega a decir que él se enteró del asunto cinco minutos antes de hacerse público. La economía suele ser política, pero la densidad política generada por el control/absorción de Endesa, desde el anuncio de la opa de Gas Natural al anuncio de la contraopa de E.ON., suelta chispas. La Comisión Europea dijo ayer que las condiciones fijadas por la (CNE) a la opa de E.ON violan la legislación comunitaria, por lo que deben ser modificadas. Caían así las barreras, no insalvables, que se alzaban entre Endesa y E.ON., pero inopinadamente surgían otras, cuando el