AL TRASLUZ
Resentimiento rentable
UNO nunca debería comprar libros que intuye que no le van a gustar, pero para escribir sobre ellos hay que leerlos antes. He comprado y leído La gran revancha. La deformada memoria histórica de Zapatero , de Durán y Dávila. Mantienen que, en todo lo referente a la guerra civil, el presidente del Gobierno actúa desde el resentimiento familiar, y que su abuelo no fue el capitán republicano, leal e íntegro, que su propio nieto proclama; cabe preguntarse también desde qué resentimiento escriben ambos periodistas. Las aportaciones documentales quedan lastradas por una animadversión personal y política muy obvia; la misma e intolerable animadversión con que fue tratado Dávila tras entrevistar a Moa. Insisto: personalmente, ya no me interesa ningún discurso sobre la guerra civil que no se estructure desde la piedad, compatible con la crítica y con el rigor. Y este libro no me ha interesado. Los autores se preguntan cómo si admira tanto a su abuelo puede organizar actos en el Hostal, donde estuvo preso antes de ser ejecutado, o esgrimen hipótesis masónicas sobre su presencia en la inauguración del Museo de la Fundación Sierra Pambley. Hoy habrían interpretado el Cervantes a Gamoneda como un apoyo entre hermanos . ¿Para criticar al PSOE actual había que cuestionar la reputación de una víctima? Aquí en León, Amilivia repatrió las cenizas de Gordón Ordás. Y después, con Fernández, fueron enterradas en el Panteón de Hombres Ilustres. Ambos, desde partidos distintos, actuaron con ejemplaridad. En España no hay más resentimiento que el de una minoría que, desde la derecha o desde la izquierda, hace su agosto con aquel trágico julio. El pus da dinero