Cómo se cae León
Desde la Asociación de Padres (Ampa) del Colegio Pedro Aragoneses Alonso, de Mansilla de las Mulas, queremos manifestar nuestra más enérgica protesta hacia la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León, y en concreto a la Delegación de Educación en León, que es la que nos compete. El pasado día 30 de noviembre, y con motivo de las elecciones sindicales de los docentes, cientos de niños de varios colegios de la provincia de León, se quedaron sin clases, cientos de padres no pudieron acudir a sus puestos de trabajo, otros tantos se vieron obligados a llevar a sus hijos a trabajar, todo ello, sin previo aviso, lo que provocó que nos encontrásemos con una situación de indefensión absoluta. La única explicación al respecto, es que se había recibido una orden del Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Valladolid, mediante la cuál los docentes que tuvieran que votar en León, disponían de hasta 6 horas para hacerlo. Nosotros nos preguntamos: ¿Por qué algunos colegios tenían conocimiento de esta resolución con tiempo suficiente? Allí no se quedó ningún niño esperando en una parada de autobús. ¿Por qué la Delegación Provincial de Educación en León, le comunica a los centros esta decisión vía e-mail, sin tiempo para comunicarlo a la comunidad educativa?. ¿Es que no existen los teléfonos? Si hubieran hablado directamente con los directores de los centros, éstos habrían podido solventar la situación de alguna manera, avisando a padres, profesores y transportistas con algunas horas de antelación. ¿Quién es el responsable de que se haya producido esta situación? La Consejería de Educación, la Delegación Provincial, los sindicatos o los jueces. Y que más da ¿Alguien nos ha pedido disculpas por esa falta de coordinación? Colocamos esta pelota en el tejado de quien corresponda, con la esperanza de que en un futuro no se vuelvan a producir situaciones similares, a pesar de que tras lo publicado en prensa estos días parece que no ha tenido ninguna trascendencia. Un poco de consideración y respeto hacia los padres, no vendría mal. Al final, los grandes perjudicados, los niños . Ampa Pedo Aragoneses Alonso, del C. Comarcal (Mansilla de las Mulas). Leo en su periódico del domingo, 3 de Diciembre, una columna de Opinión que firma Juan F. Pérez Chencho, en la que, hablando del poeta Antonio Gamoneda, desde su Balcón del pueblo , afirma: Alentó y orientó en su juventud, allá por las últimas bocanadas del 60, a muchachos de entonces como Luis Mateo Díez y José María Merino, promotores de Claraboya » . Consulto la edición facsímil de la revista Claraboya , recién salida en la Editorial Visor (que, por cierto, ni siquiera ha sido presentada en León) y en ninguno de sus números encuentro, como promotor de la misma, a José María Merino. Y me consta que no lo fue porque los cuatro componentes del grupo (Mateo, Agustín, Fierro, y Llamas) no lo quisieran; sino porque, por aquel entonces (tampoco las últimas bocanadas del 60 ) en 1963, el ahora amigo de todos ellos, Merino, no andaba por los mismos ambientes leones. Fue al final, en el 68, cuando el señor Fraga Iribarne ordenó el cierre de la revista, cuando los cuatro iniciadores habían decidido incorporar a Merino y a otros. Esta aclaración va dirigida, naturalmente, a los especialistas. Albina Barata Orejas (Cármenes). J avier (En el debate de la edición diariodeleon.es).