EN BLANCO
Proceso de paz
SIGUE. Hubo encuentro con ETA. Cuando parecía que un comunicado de la banda daría paso a otra fase de violencia, alguien hizo lo que podía y debía. Evitar que ETA vuelva a cometer atentados es el objetivo del proceso por deseo expreso de la sociedad. Cada día, mes y año, sin asesinatos terroristas es hacer el recorrido por el camino hacía la normalidad. Queremos acostumbrarnos a no tener sobresaltos por la presencia de una organización terrorista que actúa como la vanguardia del nacionalismo radical a la búsqueda de los utópicos derechos de Euskal Herría. ¿Qué pasó para que superáramos la fecha del final del otoño marcada por ETA para dar por finalizado el alto el fuego?. A lo mejor debemos respetar la discreción de los gestores del proceso. Confiar en el resultado final y, en cualquier caso, animarles a que mantengan el alto el fuego. Siempre dije que el día de mañana, si se consolida la paz, sólo aparecerá en la historia, la fecha del final de la violencia, y en todo caso, las personas a las que le debemos la buena nueva. Se barajan desde hace tiempo algunos contenidos para la paz. De una parte ETA y Batasuna hablan de paz con contenidos políticos. El respeto a la voluntad de los ciudadanos vascos. A ello suelen añadir soberanía y territorialidad. Soberanía es derecho de ser para decidir. Autodeterminación. Territorialidad comporta la construcción nacional de un Estado vasco de siete territorios: Euskadi, Navarra e Iparralde.. Así mismo, la vuelta a la política institucional de Batasuna y otra política penitenciaria. Es posible que en este espacio se hayan dado pasos para distender la situación que se había puesto complicada. Ahora hay que esperar algún gesto de Batasuna. Si por fin se descuelgan de la violencia lograrán tomar la manija del proceso y dejar a ETA en segundo plano a la espera de un final que la disuelva. Si no, dentro de poco volveremos a estar con el agua al cuello.