Optimismo y temeridad
ETA, con su peculiar sentido del diálogo y de la oportunidad, ha hecho trizas el férreo optimismo del presidente del Gobierno que el viernes hacía un eufórico balance del año 2006 y una no menos optimista previsión de objetivos para 2007. Zapatero aseguró que España ya es líder en crecimiento económico y políticas sociales y, al referirse al proceso de paz, aunque con reservas, tampoco ocultó sus buenos pronósticos: «estamos mejor que hace un año pero dentro de un año estaremos mejor». La frase se repetía ayer en las primeras páginas de muchos periódicos al tiempo que la banda terrorista ponía los matices en forma de coche bomba. Lo de ayer es un jaque mate al llamado «proceso de paz» y la constatación de que hay optimismos que pueden ser temeridad.