Calles de Sabero
Ni en la guerra de Gila. ¿En qué democracia seria se manifiesta el Gobierno contra la oposición? El mundo al revés, los pájaros tirando a las escopetas. Me refiero a la manifestación convocada por los sindicatos, una manifestación contra ETA cuyo lema era: «Por la paz, la vida y la libertad. Contra el terrorismo». A nadie se le oculta que la UGT es la correa de transmisión del PSOE, han reinventado el sindicato vertical. Y por si quedaban dudas, los artistas que se auto titulan de intelectuales lo han dejado claro. Es decir, que la manifestación se convocó desde los aledaños del Gobierno para recibir el apoyo de los suyos. Hubo problemas para decidir el eslogan aunque luego condescendió la UGT y aceptó lo de libertad como lo de pulpo por animal de compañía («Libertad ¿para qué?» Eso ya se lo preguntó Lenin). La arrogancia habitual de los convocantes dejó fuera a varias asociaciones de ecuatorianos, los verdaderos protagonistas, víctimas del terrorismo y el PP entre otros. Tampoco tiene desperdicio el lema: difuso, confuso, flojito y relativista. Sólo faltó añadir por la felicidad, caramba. ¿Y con tra qué terrorismo? ¿Por qué así, en general? ¿No ha sido ETA la que nos ha matado a dos convecinos? Ha habido falta de convicciones democráticas, falta de valor para enfrentarse a los asesinos y muchas ganas de condenar al PP, a la oposición democrática que representa a media España. La oposición tiene el deber y el derecho de proponer políticas diferentes a las del Gobierno. En ninguna democracia seria, la oposición hace seguidismo al poder. Y, ahora, el PP representa más o menos a la mitad de los españoles. Y propone una política de unidad y de enfrentamiento a los asesinos. Con todo, lo peor han sido las declaraciones de José Sacristán y Federico Lupi pidiendo un cordón sanitario para aislar al PP, a los que no piensan como ellos. Sus palabras destilaban odio y sonaban a Gulag y campo de concentración. Creen que la táctica les permitirá pactar con los nacionalistas y mantenerse en el poder. Miserabilidad. Estratégicamente, la fractura entre españoles nos puede llevar a la tragedia. Eso sería un crimen de lesa humanidad. José Mª Fernández Peña (Córdoba). Mi nombre es Orencio Samuel Vellón, soy argentino, 44 años, profesor de las áreas de Lenguajes Artísticos y Culturas y Estéticas Contemporáneas, a nivel Polimodal y Pre-Universitario. Mucho agradecería si me pudiesen aportar datos sobre el arqueólogo Juan Pedro Vellón, a quien descubrí en el buscador y dado que estoy realizando una investigación sobre mis orígenes familiares me agradaría comunicarme con personas de mi apellido y particularmente con este señor, dado que mis ancestros serían andaluces. Agradezco cualquier información que pudiesen aportar. E-mail: gualichooriental@yahoo.com.ar Sonia Zapico (Sabero).