AQUÍ TE ESPERO
Restitución
A FINALES de septiembre del 2004 me hacía eco aquí de un folleto que el Ayuntamiento de Valladolid repartió entre sus vecinos para darles a conocer la ordenanza municipal sobre protección de la convivencia ciudadana y prevención de actuaciones antisociales. Esta misma semana su homónimo leonés dará a conocer la suya. Enhorabuena, por fin podremos disponer de una normativa a la que atenernos para lograr que los vándalos paguen por sus desmanes. Porque el año pasado fueron identificadas nada menos que 802 personas que cometieron 593 delitos de daños, que no son otros que agresiones al patrimonio y a los edificios públicos, al mobiliario urbano, a los árboles y jardines, a los monumentos y también a vehículos, inmuebles y establecimientos de particulares. Se trata de que el que la haga, la pague; en definitiva de la restitución del daño, dejando el objeto de la agresión como si nada hubiera sucedido. La pena es que llega cuando las calles de la ciudad (no creo que haya una sola que esté libre) están sembradas de pintadas. Espero y deseo que no se parta de cero, porque ya está bien de que todos los vecinos paguemos los desperfectos que causan algunos y por eso sugiero que se multe a los agresores identificados (aunque las sanciones económicas no me parecen muy duras, como para disuadir de arriesgarse a ser cogido in franganti), pero especialmente que se les castigue a reparar el destrozo. A ver si pronto vemos a unos cuantos mozalbetes disolvente en mano dejando todo limpio de pintadas, como siempre debió estar. Para causar buena imagen en Semana Santa, porque desde la del 2005 que las pintaron empleados municipales no han vuelto a estar limpias las paredes.