EL BALCÓN DEL PUEBLO
¿Qué hay detrás de todo esto?
CONTINÚAN celebrándose manifestaciones y concentraciones en nuestro país. Es como si una borrachera de calle, plaza y pancarta se hubiera instalado en la política y en determinadas asociaciones. Ayer fueron dos los escenarios: Madrid y Bilbao. En la capital del Reino, bajo el paraguas del Foro de Ermua, la convocatoria era por la libertad, contra el terrorismo y contra la negociación con ETA. La de Bilbao, con la bendición episcopal, por la paz. La manifestación de Madrid contó con el entusiasmo del PP y de la AVT. El presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, hizo una llamada a los asistentes: No quiero ver ondear banderas insconstitucionales, ni oir gritos contra el Gobierno. Una llamada con sordina. Y tramposa. ¿Cómo puede exhibirse en la pancarta la petición de «trabajar juntos» contra el terrorismo cuando los grandes amparadores de la misma han hecho del terrorismo un asunto partidario?. En Madrid hubo banderas inconstitucionales y la mayoría de los gritos fueron contra el Gobierno y su presidente. No es nuevo. En Bilbao, a la vera de la ría, también hubo manifestación. La púrpura episcopal, con monseñor Blázquez de oficiante, le ha cogido gusto a la calle. Siguieron la llamada divina socialistas y nacionalistas. Yo me quedo con la pregunta de asombro que hacía una inmigrante ecuatoriana, familiar de uno de los muertos en la terminal de Barajas: Si ya hubo una manifestación de repulsa por los asesinatos, de solidaridad con todos nosotros, ¿a qué vienen más manifestaciones? ¿Qué hay detrás de todo esto? Pero mientras tanto, aquí sigue la vida política más próxima. Esta semana que hoy concluye ha sido la de Fitur. No parece que sirva mucho para conseguir más visitantes para León o para la comunidad. Pero sí sirve para que los políticos se hagan unas fotos que venden a sus potenciales electores y seguros contribuyentes. Ahora bien, lo que amenaza con convertirse en un escándalo aún mayor es la adjudicación de viviendas protegidas promovidas por la Junta, especialmente en Valladolid. Ya se han descubierto dos nuevos familiares de altos cargos de la Junta a los que les tocó el décimo truncado del cemento y del ladrillo. Y van seis, destacando especialmente a un hijo del alcalde pucelano Javier León de la Riva y una hija del consejero de Agricultura, José Valín. Recientemente, este periódico publicó que viviendas adjudicadas de la misma manera en Sahagún no estaban siendo utilizadas como vivienda habitual por los adjudicatarios, sino como segunda residencia. Con los problemas de vivienda que tienen algunos sectores sociales en este país, especialmente los jóvenes, y con la crítica implacable y feroz que el PP ha ejercido contra la ministra Trujillo, el conocimiento de la mala gestión, cuando no el enchufismo y falta de transparencia en la adjudicación de viviendas protegidas en Castilla y León, exige levantar la voz para pedir explicaciones y medidas drásticas. Y también, cómo no, medidas ejemplares por los altos cargos cuyos hijos se han beneficiado de esas viviendas que iban destinadas a gente que realmente las necesitaban. También aquí es válida la pregunta de asombro de la inmigrante ecuatoriana: ¿Qué hay detrás de todo esto?. La respuesta está escrita en las estrellas.