Compensar el agravio
EL PRESIDENTE del Gobierno venía a León a hablar sobre la integración urbana del ferrocarril, una obra clave para el desarrollo de la ciudad que, por encima de rifirrafes políticos, es evidente que marcará un antes y un después en el urbanismo de la capital. Y habló de este proyecto ya en marcha pero Rodríguez Zapatero traía en la manga otra iniciativa que ha tenido notable repercusión a nivel nacional. El sistema automático de control de las infracciones de tráfico se centralizará desde León en menos de un año con inversiones del orden de 45 millones de euros. Acordarse de que hay otra España además de la próspera que se extiende en los litorales, no sólo es acertado sino un gesto de justicia que sirve para compensar ese agravio creciente entre la España rica y la España pobre.