EL RINCÓN
Puestos a pedir
SEGUIMOS debatiendo sobre el debate y estas conversaciones resultan más amenas que su desarrollo. Los pelmazos se dividen en dos clases: taladrantes y adherentes, pero para mayor confusión ambos linajes pueden entrecruzarse y hay oradores que participan de las dos señaladas cualidades. Los expertos dicen que Zapatero ganó el combate, quiero decir el debate, por puntos, aunque salió dispuesto a obtener una victoria por KO, pero que Rajoy ha ganado consideración entre sus partidarios. Cualquiera sabe. Estas sumas no serán para los restos, ya que si el imbatido púgil Rodrigo Rato decide volver al 'ring' puede cambiar todo, salvo el carácter de los votantes. Mientras esto sucede o deja de suceder, que son las dos formas conocidas de hacer historia, todo son peticiones. Los llamados populares piden que se entreguen las actas del diálogo con ETA y que nunca se negocie sobre Navarra. La alcaldesa de Marbella pide aplazar su deuda con Hacienda y la Seguridad Social y la Junta de Andalucía pide «calma» ante el nuevo modelo tributario, no sea que los andaluces, después de perder tantas cosas, vayamos a perder también los nervios. Por su parte, la Comisión Europea lo que nos pide es que arranquemos 200.000 hectáreas de viñedos en cinco años. Una catástrofe, aunque ya no pueda afectar a Omar Kheyyam, que murió allá por el siglo XII, ni a mí, que sigo vivo durante los primeros años del XXI.Triunfar consiste en que te digan que sí a todas tus peticiones, incluso a algunas que todavía no hemos formulado. Por eso es mucho más frecuente el fracaso que el éxito. «Un no da miedo», dijo Pedro Salinas, pero hay que negarse a algunas cosas. Tengo dicho y escrito que eso de «pedir y se os dará» omite aclarar por dónde.