Diario de León
Publicado por
FERNANDO ONEGA
León

Creado:

Actualizado:

MILITANTES del PP, estáis avisados: Mariano Rajoy ha ordenado que cesen los rumores y especulaciones, empezando por el mismísimo Fraga. «Todos sabemos qué conviene al partido y qué no». Si teníais dudas sobre vuestra tarea en los próximos seis meses, ha quedado clara: se os exige ganar las elecciones. Y nada de chapuzas, que ésa es la especialidad de Zapatero. Lo que Mariano Rajoy no os pudo prometer ayer ha sido un cargo, porque no hay para todos: con los cerebros que tiene detectados en el PP, podría hacer cincuenta gobiernos mejores que los de Zapatero. Así que las medianías, los aprobados raspados, si queréis hacer carrera política, debéis apuntaros al Partido Socialista. Y tampoco sirve de mucho porque, si las elecciones se hubieran celebrado ayer, habría ganado el Partido Popular. Eso ha asegurado el señor Rajoy. Con esos y otros mensajes (derrota de ETA, bienestar ciudadano, España constitucional), el líder conservador inició la escalada al puerto de La Moncloa. Sólo ha sido un trámite, porque esas designaciones, sea en forma de votación, proclamación o exaltación, se hacen ante todas las elecciones; pero hubo tantas prisas por adelantar el acontecimiento, que ya ha tenido dos consecuencias. La primera, anecdótica, el bautizo como «designación exprés» que hizo el perverso José Blanco. La segunda, un procedimiento que ha matado el fondo del mensaje que ayer se debía haber enviado al pueblo español. Ha sido penoso escuchar las tertulias y leer los comentarios previos publicados ayer: en vez de mostrar expectación ante la oferta electoral que se iba a lanzar desde la calle Génova, todos se preguntaban por qué tantas prisas. De nada sirvió a los equipos informativos del partido recordarnos que es una decisión tomada en el mes de junio, y no se hizo otra cosa que cumplir el calendario acordado. La mayoría de la opinión publicada sólo ha conseguido ver un intento de superar el verano de los rumores y de cerrar la falseada crisis de liderazgo. Por lo tanto, parte del meditado mensaje de futuro se ha perdido entre la niebla de los recuerdos del pasado conspirativo. Anotado ese fallo, lo trascendente es que la derecha española se encomendó a ayer a Mariano Rajoy, y Rajoy inició un camino sin retorno. O victoria, o fracaso personal, sin términos medios. Es tal el desafío para el líder y su ideología, que tiene que hacer lo que no hizo en estos cuatro años: poner su aumentada autoridad encima de la mesa y hacer un partido a su medida y a la medida de las peticiones del electorado. De nada sirve poder hacer cincuenta gobiernos mejores, si ese electorado no lo percibe. En el 2004, ya dijo: «Soy mejor que Zapatero». Y lo tuvo que demostrar desde la oposición.

tracking