Diario de León
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Algo esencial sobre la salud En primer lugar, agradecer (como siempre) profundamente al director del periódico, al brindarme la oportunidad de entrar en este medio, para hacer esta insinuación. Me refiero a la parcela número 28 de Eras de Renueva, enclavada en la Calle Campanillas y la Avenida de los Reyes Leoneses, en cuyo lugar está siendo afectado (según mi opinión) de una forma considerable por el electromagnetismo, sus reacciones y las repercusiones tan negativas que tiene hacia los que residimos en esta parcela y sus proximidades. Significo que existe un transformador (aparato eléctrico) para convertir la electricidad (o mejor dicho su intensidad) adosado al edificio de la parcela y tres antenas de telefonía móvil bien visibles en el tejado del inmueble de cristales, denominado Trascon, ¿para qué más? Es cierto que desde la construcción de este edificio, he formulado en distintas ocasiones, quejas en el Ayuntamiento de León por la instalación de estas antenas, con respuestas insulsas por parte de los funcionarios; en esta fecha he vuelto a insistir en la oficina de la O.M.I.C. del Ayuntamiento de León, por los motivos que seguidamente expongo, y la contestación que me dieron tampoco me hizo mucha gracia. Con la mayor brevedad diré, de forma evidente que desde que están operativas estas antenas, se están produciendo en los vecinos de esta Comunidad una serie de casos con resultados tristes bastante continuados, pudiéndose achacar a la influencia de estos aparatos electromagnéticos. No es menos cierto que estas sugerencias, tendrían que realizarse (bajo mi punto de vista) no solamente con más insistencia, pues a la vez debieran de hacerse por más personas de las que aquí residen; pero puede que sea por inactividad, dejadez o falta de visión; el caso es que las antenas no son examinadas con la frecuencia que marca la normativa, tampoco (que yo sepa) trasmiten los resultados de las mediciones o niveles que se obtienen a los vecinos afectados, y dichos aparatos siguen altamente operativos sin control, con el consiguiente perjuicio para un bien tan preciado como es la salud. Solicito por tanto, de la autoridad municipal o autonómica que corresponda, que se ocupen de proteger y mejorar la calidad de vida, defendiendo y restaurando el Medio Ambiente en la indispensable solidaridad colectiva; todo ello al amparo del artículo 45, punto 2 de nuestra Constitución Española, de lo contrario se continuará el seguimiento interponiéndose los recursos oportunos. Víctor Vallejo González (León). Lo que va de ayer a hoy Hace bastantes años cuando las técnicas del parto sin dolor eran una novedad una buena amiga mía, residente en el extranjero, me escribía que estaba esperando un niño, su primer niño, y estaba asistiendo a las sesiones preparatorias para el parto sin dolor. Mi amiga, además de su ilusión maternal, vivía con la esperanza de un alumbramiento rápido, natural y sencillo ya que se encontraba sola con su marido en otro continente. Pero cuando su hijo vino al mundo el que escribió primero fue el feliz papá, tenían un niño precioso y estaban felicísimos e ilusionados aprendiendo un nuevo lenguaje, un idioma con la hora del pecho, el baño y el cambio de pañales. Con poca calma y mucho sueño, como todos los primerizos, aunque también nos explicaba que a pesar de las técnicas aprendidas el parto fue normal, tanto que a la parturienta la oyeron todos cuantos pasaron por la calle. Hoy conocí a aquel niño, todo un gran señor ya viudo y padre de dos hijos mayores. Hablamos tanto, recordando a sus padres ya fallecidos, que no me resistí a contarle como su nacimiento me había cambiado la vida, ya que nuestra correspondencia siempre fue como nuestra amistad: frecuente, sincera y cariñosa. Y a través de las cartas yo le vi crecer y casi podía sentir sus suspiros y gorjeos, incluso sus primeras palabras a pesar de la distancia física que existía entre nosotros. De ahí que, a pesar de existir internet, yo rompa una lanza a favor de la correspondencia escrita, porque esas cartas que ahora entregué al hijo de mis amigos le harán conocer un poco más de su historia. Socorro González Álvarez (Ourense). Eva N. (Barcelona).

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