Cómo hacer el ridículo en Frankfurt
EL DIRECTOR de la Feria Internacional del Libro de Frankfurt, Jürgen Boos, dijo en la inauguración de la feria que, como se sabe, está dedicada este año a Cataluña, que es una pena que no esté «toda la variedad de la bella cultura catalana», incluidos los autores que escriben en castellano. En su opinión se trata de «un debate interesante que tiene que ver con el nacionalismo, con el regionalismo y hasta si se quiere con la vanidad de algunos autores que se consideran maltratados por no haber sido invitados con suficiente antelación». En definitiva, el director de la feria ha dejado en evidencia a los organizadores oficiales de la representación catalana, tan incultos y sectarios que han sido incapaces de ver que la cultura catalana, imbricada en la cultura española, es clara y gozosamente bilingüe.