Mal para nuestra competitividad
EL ÍNDICE de Precios de Consumo (IPC) subió el 0,3% en septiembre, lo que elevó la tasa interanual cinco décimas hasta el 2,7%, la más alta desde diciembre de 2006, y situó la inflación de los nueve primeros meses del año en el 1,7%. Los principales responsables del incremento de la tasa anual hasta el 2,7% son la subida de los precios de los carburantes, así como los encarecimientos de la leche, la carne de ave y el pan. La tasa de inflación subyacente también aumentó el 0,3% en septiembre, y su tasa interanual aumentó una décima respecto al mes anterior, hasta el 2,6%. Según el avance de la inflación de la zona euro, el diferencial de precios de España con la UE ha aumentado dos décimas hasta 0,6 puntos, lo cual constituye una mala noticia para nuestra competitividad.