Un clamor
MILES de personas, unas 30.000 de las 70.000 que tiene Ceuta, con la bandera española en sus manos y coreando vítores y frases de adhesión tales como «Ceuta es España», recibieron ayer a los Reyes en un emotivo acto que puso fin a una excepción que registraba el ya largo reinado del Rey: en 32 años, el Monarca no había pisado las plazas africanas. En un discurso sencillo y vibrante, el Rey expresó su «gran emoción y alegría» al visitar la «luminosa» ciudad de Ceuta, y señaló que este viaje era «un compromiso pendiente» de la Corona. El Rey no comentó las críticas de Marruecos a la visita, aunque en su discurso destacó la «sincera amistad» que une a España «con sus vecinos». Hoy toca Melilla, otro tabú que debe romperse con la fuerza de la normalidad.