Rajoy y la televisión pública
ES CURIOSO que después de que RTVE se haya consolidado en su nueva etapa de neutralidad ideológica, gracias a la nueva normativa impulsada por el Gobierno y consensuada por los principales partidos y a la designación también por consenso de un nuevo director general, Rajoy se niegue a ir a la televisión estatal a debatir con Zapatero en vísperas electorales. Cuando RTVE era realmente una entidad gubernamental, dirigida por el Gobierno -y de esto sabe mucho Rajoy-, era lógico que la oposición se mostrara reacia a acudir a ella temiendo una encerrona. Pero no es el caso. A lo mejor Rajoy se confunde y piensa que todas las televisiones públicas siguen la pauta de Telemadrid, donde la parcialidad y el sectarismo sólo son comparables a los que exhibe la televisión autonómica andaluza...