CRÓNICAS BERCIANAS
Los listos y las listas
LA POLÍTICA es cosa de listos. Como el fútbol de patio de colegio. Siempre había algún rata que te enseñaba la pelota y por mil veces que repitiera el mismo regate no eras capaz de pillarlo ni una. Acaso también porque eras muy tonto. Eso es lo que ocurre casi siempre que se trata de confeccionar las listas electorales si de por medio, en el equipo socialista, te topas con Miguel Martínez y Antonio Canedo. Mientras no se demuestre lo contrario, no los hay más listos ni en el patio leonés ni en el berciano. Por mucho que pataleen sus contrincantes ocasionales. es decir los que se comen todos los caños y luego se dan cuenta que no tienen ni argumentos para la rajada porque ellos son fruto y víctimas de la misma jugada. Hace cuatro años Martínez y Canedo metieron en la alineación a Charo Velasco aunque los preferidos de la asamblea ponferradina eran Ángela Marqués y el ugetista Manuel López. Para ello contaron con la inestimable colaboración de Ricardo Saavedra, bienpagado con la presidencia comarcal en detrimento del presidente que hasta la fecha más ilusión ha demostrado por el desarrollo del Consejo del Bierzo, el alcalde de Bembibre Jesús Esteban. Ahora, la gestora ponferradina del PSOE había propuesto a Velasco, pero Canedo y Martínez, esta vez con Saavedra tumbado a cuenta de otro que promete en la nómina de listos, José Luis Ramón, han preferido hacer la «pared» con La Moncloa para cerrar unas listas que ni siquiera sus múltiples detractores pueden negar que no son bercianistas. (Martínez de Toreno, Amparo de Fabero, Canedo de Camponaraya y Helena Castellano de Ponferrada). Tuya, mía, tuya, mía, cabecita y gol. Y los descontentos a callar al menos hasta el 9-M y a cenar regurgitando intrigas a la ribera del Cúa. Del otro lado, el título de listo se lo lleva el alcalde de Ponferrada, Carlos López Riesco. Desde su primer triunfo electoral hay que reconocerle que se ha tejido una heterodoxa e increíble red de connivencias y apoyos en la organización del Partido Popular. Será candidato al Congreso de los Diputados tras su bienamado Morano, y ¡atención a su influencia en la lista del Senado!. Si el PP llega a gobernar, puede que su presencia en Madrid resulte más que benéfica para Ponferrada. Si no es así, en cambio, la capital berciana, con el nivel proyectos y de gestión que ha alcanzado en los últimos doce años no creo que vaya a lucrarse mucho de su crecimiento como figura política. También es cierto que a los populares no es que les sobren listos en el patio provincial como para prescindir de Riesco, al que la comparación con Baudilio Tomé debe sonarle ofensiva. La única ocasión en la que compartí charla con Tomé en la Casa de León en Madrid no me quedó muy claro si pensaba que el Bierzo caía a la derecha o la izquierda del río Potomac. Y hablando de listas, también las hay entre las consejeras socia-listas de Ponferrada. Que las pobres no saben por qué no se cuestiona -como ellas- el cambalache de sueldos PP-PSOE en el Consejo. ¿Alguien las ha oído criticar la dedicación exclusiva que López Riesco le puso a Ricardo Saavedra? Será otra cosa.