EL PAISANAJE
Potajes
ESTA CAMPAÑA electoral tiene muy mala hostia y no es porque lo diga yo, sino los obispos, que el otro día sacaron un comunicado pidiendo el voto para «nadie» y, como decía el torero, «después de naide Mariano». Tal que era de esperar a Pepiño Blanco le subió la bilirrubina, encendió la neurona y contraatacó: «lo que pasa es que los curas son unos clericales». Hay que reconocer que, para ser gallego, por lo menos habla claro. Desde que está Zapatero en el Gobierno el clero ha tenido que comulgar con muchas ruedas de molino, así que a nadie le extrañará que sus eminencias reverendísimas, los señores obispos, tiren desde el púlpito directamente al monte: la dichosa educación para la ciudadanía, que es otra catequesis, el matrimonio entre homosexuales, que es otra cosa, lo del aborto contra el método Ogino, el ginecólogo nipón que le tomaba la temperatura a las japonesas de parde de Buda, pero donde ya se imagina usted, etcétera. Esto es lo normal cuando UGT pide el voto para el PSOE, CC.OO. para IU e igual los restos del PCE y una tal Ana Belén -quién la botara- para la sopa boba del abuelo suegro Víctor. Mañana es Miércoles de Ceniza, que recuerdan cuaresmas de la niñez,como cuando el párroco tapaba de morado todos los iconos de la iglasia para que no nos distrajeran de la pasión y de las penas del infierno hasta el domingo de Pascua. Por cierto que es cuando los monseñores Setién y Uriarte celebran el Aberri Eguna con el ex jesuita Arzallus opinando que con lo del comunicado de los obispos Zapatero corre también un tupido velo sobre el paro, las hipotecas, la inflación, Otegui y demás santos que están por vestir estas elecciones sin desvestir a Mariano. En mi pueblo, que es La Bañeza, volverán a repartir este Jueve Santo, justo después de las elecciones, el Santo Potajero, que es no tanto como un cheque del IRPF de 400 euros, pero sí una cazuela de garbanzos, bacalao y gratis. Ni Palazuelo, el alcalde socialista, se pierde la procesión. Allá Zapatero y los curas.