NUBES Y CLAROS
El respiro de la esperanza
LA META ES EL PRINCIPIO, no el final. Si acaso, el punto y seguido de una nueva etapa. Tal vez un logro histórico por haber parecido en algún momento inalcanzable. Pero el principio al fin y al cabo. El de Barak Obama es un logro, histórico sin duda por muchas razones, pero no es sino el principio. Llega el momento de trasladar a la práctica los discursos esperanzadores, las teorías políticas, los idealismos. Y no será sencillo. No se lo ponen fácil al nuevo presidente ni la coyuntura económica, que afecta de manera especial a Estados Unidos; ni la herencia política de la devastadora segunda generación Bush al frente de la Casa Blanca. Ni tiene el primer presidente negro de la historia del país las manos totalmente libres para hacer y deshacer a su antojo, como no las tiene ningún gobernante. Por fortuna, aunque en este caso pudiera no parecerlo, porque ni los países ni las políticas de fondo reciben bien altibajos, giros inesperados e improvisaciones. Con todo, el mundo no ha querido privarse del respiro que da la esperanza del cambio. Un segundo de tranquilidad, de relajo, de ilusión. Soñar es bueno a veces, pelear por las ideas más allá del trajín del día a día. Y eso también lo representa Obama. No sólo para EE.UU. El Planeta entero respira aliviado al notar que cede al fin la presión de la bota implacable del segundo Bush, que al igual que su padre puede presumir de poner al mundo de acuerdo. Contra él. El nuevo presidente pone de momento una cara más humana en la primera potencia mundial, que se ha revelado al fin como una de las más vulnerables. Por cierto, Obama tiene detrás (de momento) a una brillante mujer que le ha llevado en buena medida hasta donde está. ¿Les suena la historia? Quizá mujer y negra era mucho pedir. Pero siguen dándose pasos. Todo llegará. 1396927554