Vivamos (d)el monte
COMO DICEN los que se dedican al asunto de la mercadotecnia, para salir adelante hay que saber buscar y potenciar los puntos fuertes y minimizar los débiles. Luego a esto le añaden unas sumas y unas restas, lo adornan con palabras como capitalización, ralentización o superávit, lo presentan en un
, y listo para servir. Vamos, lo que toda la vida fue sentido común mondo y lirondo.
Uno de los puntos fuertes de la tierra leonesa, tanto de la negra de ribera mojada o montañesa, como de la roja de páramos y aluviones, es su afición por criar árbol, su
, según la acepción que esta palabra tenía en la Edad Media. El roble despunta por todas partes: poco después de haberse hecho el cortafuegos, allí está; en cualquier campera medio abandonada aparece; en las laderas pindias, allí asoman sus
. Y lo mismo el chopo ribiriego en desmontes, adiles y fuelgas.
He aquí una oportunidad y un deseo. Yo quiero ver en León grandes, apretadas, guapas masas de bosque atlántico y mediterráneo, bien cuidadas, bien limpias, bien útiles, higiénicas, sanitarias, terapéuticas para el ser humano y cuanto le rodea. Esto no es un capricho, sino una gran oportunidad económica para las maltrechas cuentas de nuestros pueblos y juntas vecinales que ya supieron ver Navarra o Soria, ejemplos nacionales de silvicultura. Allí no hay apenas incendios forestales, allí el árbol medra porque cada paisano ve que es positivo -”para todos-” que lo haga. Les da dinero tener el monte cuidado y limpio, vienen personas al pueblo, amantes de la naturaleza, atraídas por la belleza y el aire puro, y el paisaje pulcro y el tener las cosas curiosas se convierten en fuente de orgullo para cuantos viven en el medio rural.
Pero para eso hay que hacer planes, tenerlo claro y ponerse de acuerdo. La junta vecinal leonesa suele tener extensos terrenos comunales y por ahí puede venir su salvación. En todo caso, no ayuda ni los manejos del gobierno untonómico para acabar con las juntas ni las ladas-velillas destructoras. Queremos y podemos vivir el monte y del monte.