Alarma alimentaria
EL RECONOCIMIENTO por parte del ministerio de Agricultura Irlandés de que al menos 38 granjas de ganado vacuno del país han alimentado a sus animales con pienso contaminado por dioxinas, el mismo que provocó la alerta alimentaria sobre todos los productos de porcino elaborados a partir del 1 de septiembre, abre otro alarmante frente en la seguridad alimentaria europea. Y aunque inicialmente los productos de carne de vaca no presentan niveles de riesgo similar a los hallados en el ganado porcino, que han llegado a superar 200 veces los niveles legales, también deberían ser sometidos a una cuarentena hasta que exista la plena seguridad de que se pueden consumir. Un esclarecimiento de lo ocurrido se hace muy perentorio ante las grietas que abren anomalías como la presente en el objetivo de convertir la Unión Europea en un verdadero espacio de seguridad alimentaria.