BURRO AMENAZADO | PANCHO PURROY
Cazador y perro
LA TEMPORADA de caza en León ha sido decepcionante, salvo algunas batidas de jabalí con varios cerdosos cobrados. Hay indignación por la bancarrota de las liebres, a resultas del tratamiento contra los topillos a base de espolvoreo masivo de gránulos de clorofacinona Los bando de patirrojas han sido exiguos, las becadas han invernado en poca cantidad y el conejo levanta poco las orejas, excepto en contados encinares del Órbigo y Jamuz.
No es raro que el número de licencias de caza descienda, al contrario de lo que ocurre con las de pesca. Hay que pagar fuerte por la tarjeta de un coto, en el que se repiten los recorridos sin opciones de variar de paisaje. Además, la caza suena como deporte mal avenido con la conservación de la naturaleza, y pocos jóvenes se apuntan a practicarla.
Grant Mecozzi y Fred Guthry, de la universidad de Oklahoma, han investigado la conducta del cazador y su perro cuando cazan el colín de Virginia, gallinácea de tamaño intermedio entre codorniz y perdiz, típica de zonas de pasto con matas de artemisia y robles aislados.
Estos cazadores yanquis no gastan mucho tiempo en sus recorridos, pues la media por jornada es de 82 minutos de esfuerzo, dedicándose enseguida a los perritos calientes, las hamburguesas y las cervezas. El de la escopeta va a una velocidad de 0.8 metros por segundo, y el can a 2.5 metros por segundo. La inversión del tiempo por el venador es la siguiente: 60% andando, 12% acercándose al perro puesto, 10% buscando las piezas derribadas, 4% descansando, 3% apunte y disparos, y 2% buscando al perro, con el 9% restante a varios: fumar, mear, llamar a los colegas, etc. El perro gasta el 50% corriendo, 10% oliendo rastros, 5% en muestras falsas, 3% de muestra, 4% a patrón de otro perro puesto, 10% de cobra, 6% fuera de control, 3% bebiendo agua y 1% tumbado.
La distancia media entre cazador y perro es de unos sesenta metros, con extremos entre doce y doscientos veinte metros. Habrá que calificar entonces al perro de esforzado y al cazador de vago.