la opinión del lector
¿Impuesto o servicio?
Me inclino más bien por lo primero, ya que nos lo han metido por imposición. Pensé que estábamos en una democracia pero ante estas cosas y tan tajantes ya tengo mis dudas, al menos en casos concretos como éste digo rotundamente que no, que estamos ante una posición dictatorial. A lo que me estoy refiriendo después de esta introducción es a los recibos de basura de Gersul, la empresa que por lo visto es la que gestiona lo del CTR de San Román de la Vega y que es la causante de estas desproporcionadas cuantías en los mismos que han enviado al ya machacado y harto contribuyente. A esta gente sin escrúpulos le importa un carajo cómo está la situación actualmente y si las cantidades que gestionan son de auténtico atraco, como si el pagano no tiene ni para comer, les da igual. Como tampoco les ha importado nada en absoluto las reclamaciones y protestas que ha habido, añaden recargos y amenazas si no se llevan a cabo los plazos de pago, que es el sistema preferido por excelencia de todos los organismos oficiales y arrimados. Lo que no me entra en la cabeza es cómo la Junta o quien apoye a estas empresas o a quien le corresponda poner cartas en el asunto tiene el valor de consentir estas barbaridades, ¿o es que también sacan tajada de ello? Quizá la solución sería que todos los afectados estuviéramos unidos y tomáramos la decisión de negarnos, también rotundamente, a pagar semejante desaguisado y no cediéramos ni un milímetro en nuestro propósito, porque estoy seguro que, al igual que yo, hay mucha gente que no genera basura como para pagar esta bestialidad —en mi caso concreto y por donde pretenden meterme tamaña exageración de cantidad en el recibo, creo que incluso me sale muy caro el que pago de basura del Ayuntamiento—, porque no debemos permitir tal abuso. Estamos muy cabreados porque si además de haber estado en su día mayoritariamente en contra de la colocación de ese vertedero aquí, ahora nos vienen imponiendo esos pagos, ya nos dirán si estamos como para tirar cohetes. Rectificación. La carta publicada el pasado domingo con el título «Carlos, maestro sencillo» apareció firmada erróneamente por Ismael González. Su autor es realmente Gerardo Silván Osa