EL BAILE DEL AHORCADO | CRISTINA FANJUL
Humanidad
HUMANOS humanos..., pero si nos ponemos estupendos, puede que Bibiana tampoco lo sea. Si este grupo tan sólo acoge a aquellos capaces de desentrañar o intuir el ser del mundo, entonces creo que le falta un escaloncito para ingresar en él. No tengo claro si diferencia entre las ideas y la ilusión de los sentidos. De otra manera no puede entenderse esa reivindicación de hacer gineceos literarios en las bibliotecas públicas que con tanto sentido común paralizó César Antonio Molina. Ahora, que también podríamos pensar en algo más profano -”o no-”, la risa por ejemplo, como elemento diferenciador de la humanidad. Antes pensábamos que reir era un atributo exclusivo de la humanidad, en cuyo caso la ministra de Igualdad -”para ella todo es un chiste-” pertenece a la especie sapiens sapiens. Sin embargo, si nos guiamos por Wittgeinstein, resulta que el saber y la risa van siempre de la mano. Además, algunos biólogos han descubierto que los orangutanes tienen la capacidad de reirse de actitudes de los miembros y «miembras» de su grupo. Ya hay quienes aseguran que esta capacidad se debe a que el diablo se ha hecho cargo del espíritu simiesco, lo que me llevaría a hablar de sus derechos civiles, que para algo tiene que servir una ministra de Igualdad. Por último, otra característica con la que medir la elegibilidad humana está en la capacidad de convertir los pensamientos en palabras. Está claro que la ministra tiene aptitudes para usar el lenguaje, aunque otra cosa es que sepa de qué habla o, mejor, que sepa si lo que ha dicho es realmente lo que quiere decir (en el sentido de significar, no de voluntad). Le recomiendo a Bibiana que lea la conversación entre Alicia y Humpty Dumpty. Puede que entonces comience a reformular lo que piensa.