la opinión del lector (II)
Federico González (León)
Me duele, lo digo de corazón, tener que denunciar un hecho sorprendente y sólo conocido por las personas sensibles y amantes de la Naturaleza, «diosa» unas veces protegida y otras denostada «olímpicamente». ¿Es sensible nuestro Ayuntamiento? Es la cosa... que la cuchilla cruel de la podadora mecánica dejó sin hojas (ni una sola quedó) a los árboles de la calle Santo Toribio de Mogrovejo, que ahora parecen palos de pantano, sin vida. La poda fatal ocurrió en los últimos días de abril, tiempo en que es sabido que la savia vital ya circula por la planta y el árbol siente las heridas como amputaciones asesinas. Y lo que es más grave, esa podadora maldita dejó sin nidos a ocho o diez parejas de jilgueros que, en las ramas habían encontrado cobijo y solar para criar a sus hijos. Todo destruido, todo roto, nidos en la acera pisoteados y cáscaras azuladas machacadas... Es deprimente ver a los jilgueros agrupados en manifestación inútil y piando desesperados por tanto atropello, asidos a algunas macetas que cuelgan de los balcones. Yo invito al señor alcalde y a la concejala responsable a que se den un paseo por la calle de referencia y después a que pidan perdón a los jilgueros y luego que se vayan a casa avergonzados, si de eso queda algo. Si se hubieran podado los árboles a tiempo, también habrían evitado esta agresión infame contra tan inocentes habitantes de la ciudad. Estamos perdiendo la sensibilidad.