Llamad, a ver quién abre
El rincón | manuel alcántara
Se conoce que todos habíamos c alculado mal, unos pidiendo dinero prestado y otros concediendo préstamos. La vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, que se ha visto obligada a saber de finanzas más que cualquiera de sus contemporáneos, incluidos los más experimentados economistas, podrá vetar las fusiones de C ajas más o menos destempladas. En virtud de su cargo, o quizá en vicio, tendrá derecho a oponerse a las propuestas del Banco de España. ¿Cómo se resuelve una situación así? O herrar o quitar la Banca. De momento lo que va a hacer es quitar miles de sucursales. Va a variar el paisaje urbano. No es sólo que tu calle ya no sea tu calle, sino que se ha convertido en una calle cualquiera donde no se puede pedir dinero. Ha perdido interés, por lo tanto, incluso ha perdido intereses. Los que siguen diciendo que saben de economía calculan que sobran unas 10.000 oficinas y hasta 35.000 empleados. Se abrieron demasiadas redes en los años del -˜boom-™ inmobiliario y ahora lo que escasean son los peces. Las entidades que confiaron su solidez en el ladrillo son las que van a experimentar un mayor pesar, no cabe la menor duda. Ni el menor ahorro.
Otra cosa que hemos calculado mal es nuestro poderío futbolístico. Los negros de Sudáfrica no es que corran como gamos, sino que los gamos corren como ellos. Los americanos nos cerraron las puertas del Campeonato y nos tenemos que conformar con un honroso tercer puesto. Todos los puestos son honrosos en el deporte, donde se dice que lo importante es participar, ya que si no se participa no hay manera de triunfar. La grave es participar en una larga cola de peticiona rios en un Banco o en una Caja. Allí todos son los últimos.